Categorías en nuestra tienda

Subscríbete

Recibe en tu email, nuestros consejos prácticos, novedades y ofertas de productos referentes a la nutrición y cuidado de tu cuerpo.

Maria Elvira Sánchez Vilariño - Doctoralia.es

Accede al dicccionario de dietas y nutrición - My-Pdiet.com

Maria Elvira Sánchez Vilariño - Doctoralia.es

Maria Elvira Sánchez Vilariño - Doctoralia.es

Twitter

La respuesta es SI, y para esta respuesta me baso en un estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation nos indica que comer con frecuencia comidas ricas en interrumpe la función hepática, revela un estudio nuevo y pequeño.

En algunos casos, cuando los alimentos grasos se comen repetidamente en exceso, las grasas se acumulan y causan una condición conocida como hígado graso no alcohólico.

Esta condición ha aumentado junto con la epidemia de la obesidad, y se piensa que pueden  afectar hasta un 25 por ciento de gente en los Estados Unidos. Puede conducir a la cirrosis, una condición seria que se caracteriza por la cicatrización del hígado.

Los investigadores descubrieron que los altos niveles de grasa saturada que encentramos  en algunos  alimentos, alteran inmediatamente el trabajo del hígado, posiblemente predisponiendo a nuestro organismo a generar una enfermedad grave que afectara el hígado.

Para este estudio, los investigadores asignaron 14 hombres jóvenes y sanos a consumir un placebo o una dosis de aceite de palma que variaba según su peso. El aceite de palma proporcionó niveles de grasa saturada equivalente a la de una pizza de pepperoni de ocho trozos o una hamburguesa con patatas fritas, según el informe.

El Dr. Michael Roden dice: "Los efectos imitan las anormalidades observadas en personas con enfermedad metabólica grave", como pueden ser el higado graso y la cirrosis.

Roden, director científico del Centro Alemán de Diabetes en la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf comenta: "Nuestros resultados muestran los cambios  tempranos que se producen, en el metabolismo hepático que conduce a enfermedades hepáticas grasas y cirrosis hepática, en el contexto de la obesidad y la diabetes tipo 2"

Esta "sobrecarga de grasas" provocó que el hígado produjera un 70 por ciento más de glucosa, lo que implica un  aumento en los niveles de azúcar en la sangre con el tiempo, continua Roden.  En consecuencia esto ayudaría a incrementar la sensibilidad a la insulina  que es la causante de la diabetes tipo 2.

La carga de grasa también causó que las células del hígado trabajaran más, lo que podría estresarlas y contribuir a la enfermedad hepática.

Además, la grasa saturada redujo la capacidad del hígado para almacenar glucosa en comparación con la grasa ", lo que con el tiempo podría favorecer las enfermedades hepáticas grasas", dijo Roden.

El Dr. Hannele Yki-Jarvinen es profesor de medicina en la Universidad de Helsinki en Finlandia. "Sabemos que las dietas  con altos contenidos en grasas saturadas  producen el  hígado graso", dijo.

"Las grasas saturadas como la mantequilla, los quesos grasos y el aceite de coco son, por tanto, lo peor que se puede comer desde el punto de vista del hígado", dijo Yki-Jarvinen, coautor de un comentario que acompaña al nuevo estudio.

Yki-Jarvinen dijo que mientras que la cirrosis es difícil de revertir, la mayoría de la gente puede aumentar su salud del hígado.

Además de su trabajo con los seres humanos, los investigadores también lanzaron un análisis similar de la ingesta de grasa en los ratones. Esto dio una idea de cómo la grasa afecta el funcionamiento de los genes, dijeron los autores del estudio.

A continuación, Roden dijo que espera saber cuánto tiempo duran los efectos de una comida alta en grasa y cómo se compara con los de otros nutrientes, como proteínas y carbohidratos.

Pero la noticia positiva: Es posible que las personas sanas puedan superar fácilmente estos efectos, cambiando a una dieta más saludable con  una proporción adecuada de grasas saludables  como pueden ser aceite de oliva,  nueces, etc. y rica en frutas y verduras.

Te invito a que leas algunas pautas para cuidar tu hígado

Mas información

 

Las aminas  biógenas o biológicamente activas son:

-      Constituyentes normales de muchos alimentos y que se generan fundamentalmente por  un proceso metabólico llamado descarboxilación de los aminoácidos.

-      También se producen durante los tratamientos culinarios normales  de algunos alimentos y durante su almacenamiento.

-      Pueden, además ser sintetizadas por los microorganismos en el intestino o, por vía enzimática en el propio organismo humano.

Entre el ejemplo que podemos citar se encuentran la histamina que deriva de la histidina, y la tiramina que procede del aminoácido tirosina. Ambos se encuentran en mayor cantidad en los alimentos fermentados como el queso, las bebidas alcohólicas, las conservas de productos de la pesca, la col ácida, la carne de cerdo y las salchichas.

La caballa y el atún almacenado en malas condiciones pueden contener cantidades adicionales de histamina producida por las bacterias marinas. Estos alimentos pueden provocar episodios cortos, pero potencialmente graves de enrojecimiento de la piel, diarrea y vómito, a veces con erupciones cutáneas, asma y shock.

Los granos de cereales y varias hortalizas contienen también diaminas y catecolaminas que tienen efectos biológicos potenciales

La histamina es una histamina, que puede causar rubor facial por dilatación de los vasos sanguíneos. Puede también aumentar la permeabilidad capilar y provocar constricciones del músculo liso, de los bronquios y del intestino, estimula la secreción gástrica,  cuando se incrementa sus niveles provoca taquicardia, dolor de cabeza y disminución de la presión arterial, y niveles sumamente altos producen asma y la posibilidad de parada cardiaca.

La tiramina provoca una vasoconstricción arterial, estimula la liberación de más adrenalina por las terminaciones nerviosas y es probable que provoque liberación de histamina y prostaglandinas por los mastocitos, por lo que produce dolor de cabeza y síntomas cutáneos

Los alimentos que contienen tiramina han despertado notable interés porque producen crisis hipertensivas y episodios de cefalea intensa, en pacientes tratados con fármacos inhibidores de la monoaminooxidasa para el tratamiento de la depresión. El queso uno de los alimentos cuyo consumo provoca el comienzo de una reacción de este tipo contienen hasta 1.42 mg/g de tiramina; los extractos de levadura, contienen cantidades similares, los arenques fermentados 3 m/g.

También se ha observado que las bebidas alcohólicas, los chocolates y  posiblemente la nata, la leche, el pescado, la carne y las judías contienen tiramina u otras sustancias vasopresoras. Para el desencadenamiento de la reacción probablemente baste con menos de 6 mg de tiramina tomados por vía oral

En lo que a estas sustancias se refiere se dan al menos tres mecanismos:

  1. El consumo o la síntesis bacteriana en el intestino de cantidades anormalmente altas de aminas biógenas como histamina o tiramina
  2. La liberación anómala de histamina y otros mediadores químicos a partir de los mastocitos, a veces desencadenada por alimentos como crustáceos, fresas y alcohol.
  3. Un efecto anómalo, producido por fármacos y componentes de los alimentos, que interfieren con las enzimas habitualmente capaces de digerir las aminas, o que interfieren con la parte del sistema nervioso que, regulando la actividad intestinal afecta la absorción.

Comenzaremos por recordar que el objetivo en el tratamiento de las personas con fibromialgia; es ayudar a mejorar su calidad de vida, y además porque es considerada una enfermedad crónica.

También queremos hacer notar, que muchas de las deficiencias que se producen en esta enfermedad se producen básicamente por la presencia de “cansancio” que conlleva a dejar de comer adecuadamente.

Uno de los principales objetivos nutricionales para tratar la fibromialgia es potenciar el sistema inmunitario a través de un buen consumo de vitaminas, minerales y proteínas. Comenzaremos a detallar cada una de las necesidades nutricionales en la fibromialgia

Una de las principales características de esta enfermedad son las contracturas musculares que producen dolores, esto es debido a que hay una carencia de calcio y magnesio, que son dos minerales que trabajan en la contracción y relajación musculares. Otros minerales que suelen observarse que tienen niveles deficitarios en esta enfermedad son el Selenio, el Zinc, el Iodo, Hierro

Con relación a las vitaminas se hace la recomendación de una suplementación que deberá aportar las siguientes vitaminas:

Vitaminas

Cantidad/ día

Motivo

 

Vitamina A

 

Mínimo 1.000 µg

En forma de carotenos porque protegen las células de los radicales libres que se creen que son los que contribuyen al desarrollo de las enfermedades crónicas

Mejorar las mucosas internas

 

Vitamina C

 

85 – 310 mg

Ayuda a formar la proteína que constituyen la piel, tendones, ligamentos y vasos sanguíneos, sana  y forma el tejido de las heridas, ayuda a la absorción del hierro

También ayudan a eliminar los radicales libres.

 

Vitamina E

 

10 mg

Es un potente antioxidante, protege el organismo de los radicales libres, ayuda al mantenimiento del sistema inmunitario

Interviene en la formación de glóbulos rojos y ayuda a utilizar la vitamina K

Vitamina D

2000 UI de vit D3 

Ayuda a regular el calcio  y tienen un efecto positivo en la percepción del dolor

 

Vitamina B6

 

Min.1,5 mg

Mantiene el funcionamiento del sistema nervioso

Interviene en la producción de hemoglobina y de anticuerpos

Mantiene los niveles de azúcar en sangre e interviene en la degradación de las proteínas.

Ácido fólico

mínimo 400 µg

Trabaja conjuntamente con la vitamina B12 y la vitamina C a descomponer, utilizar y crear proteínas. Ayuda a formar glóbulos rojos y producción de ADN

Las características con relación a los macronutrientes; es decir proteínas, lípidos y carbohidratos se deben realizar diferenciaciones ya que en algunos nutrientes tienen incrementadas sus vamos  a realizar una breve descripción

Proteínas: Deben ser mayoritariamente de origen vegetal, sus requerimientos deben ser sobre un 15%-20% de las calorías totales de la dieta.

Hidratos de carbono: La recomendación se calcula que esta entre un 45 – 50% de las necesidades diarias, donde deberá utilizar mayoritariamente aquellos carbohidratos que se conocen como complejos o de lenta absorción (frutas, verduras, legumbres), se recomienda el consumo de cereales integrales y suprimir de la dieta los azúcares sencillo (panes blancos, harinas refinadas, azúcar, caramelos, bebidas carbonatadas, etc).

Es muy recomendable que el consumo de fibra se encuentre entre 30 -  40 gramos al día, para mejorar la absorción y la flora intestinal, facilitar la producción del bolo fecal.

Lípidos: Las grasas tienen que representar el 30-35% de la energía que se consume a lo largo del día, preferiblemente grasas monoinsaturadas (aceites vegetales, frutos secos, aguacate, etc).

Evitar todos los ácidos grasos saturados (grasas que tienen origen animal) así como las grasas conocidas como trans (o grasas saturadas, que se encuentran principalmente en muchos alimentos industrializados). En este apartado es importante incrementar el consumo de ácido grasos omega 3, ya que tiene potente poder antiinflamatorio.

Otras consideraciones a tomar en cuenta en la alimentación en la fibromialgia:

-       Consumir por lo menos cinco ingestas diarias: desayuno, comida, merienda, cena y tentempié nocturno.

-       Para facilitar la organización y compra de los alimentos se recomienda realizar una planificación semanal de las comidas

-       Las cocciones y elaboraciones deben ser lo más sencillas posibles, no solo para facilitar la digestión sino para evitar que se cansen.

-       Mantener un consumo adecuado de agua, preferiblemente fuera de las comidas.

-       Ejercicio adecuado

Estas indicaciones no sustituyen la consulta con su nutricionista.

Si desea más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. // Telf: +34 932 934 825

Las alternativas de sustitución del azúcar, dependerá del objetivo por el cual quiera sustituirlo. Si sustitución del azúcar es para cocinar y hornear, usted tiene la posibilidad de elegir entre diferentes edulcorantes. Hacemos una descripción más detallada de cada uno.

Edulcorantes sintéticos o artificiales:

La principal característica de este grupo es que no aportan calorías, y no incrementan los niveles de glucosa o azúcar en sangre. Son los que más se utilizan en la dietas con control de azúcares o hidratos de carbono. Los edulcorantes sintéticos como el ciclamato (E952), aspartamo (E951) o sacarina (E954), neotamo, sucralosa

Uno de los “efectos secundarios” que se le atribuyen a este tipo de productos es; un mayor riesgo de cáncer o aumento del apetito  pero de momento estos efectos secundarios, no han podido ser demostrado, básicamente porque su consumo es en pequeñas dosis lo que se considera seguro. De hecho existen organizaciones que han establecidos la ingesta diaria admisible de  edulcorante por día, que dependerá de la edad, sexo, talla y otros parámetros. Asesórese con  un profesional.

Stevia como edulcorante vegetal:

Stevia rebaudiana, un arbusto originario de Paraguay cuyas hojas han sido tradicionalmente utilizadas en la medicina popular de diferentes culturas locales, como los indios Guaraní, debido a su sabor dulce y capacidad para endulzar. Para su utilización esta debe ser manipulada en laboratorios para poder obtenerla.  El uso de la stevia se aprobó como un aditivo alimentario E 960 en Europa desde 2011 y por lo tanto es un edulcorante  relativamente nuevo.

La Stevia, a pesar de que es unas 300 veces más dulce que el azúcar, no  aporte calorías a la dieta, así como tampoco tiene ningún efecto sobre el índice glicémico, pero sí que resulta perjudicial para la producción de caries. Se le considera un edulcorante relativamente saludable.

Una de las características principales es que tiene un sabor o regusto ligeramente amargo, que recuerda a regaliz, al principio de su uso.

A la hora de utilizar la Stevia en la cocina, es importante para dosificar el sustituto del azúcar en la cocción y cocinar exactamente según lo especificado por el fabricante.

Al hora de comprar stevia, debe tenerse en cuenta, que a menudo la complementan con otros edulcorantes como eritritol (eritritol) o maltodextrina

Los alcoholes de azúcar:

Los alcoholes de azúcar contienen menos calorías que el azúcar, por lo cual inciden en menor grado en el índice glicémico. Entre ellos podemos encontrar: maltitol (E 965), xilitol (E 967), manitol (E421) y sorbitol (E420).

Una de las ventajas de los alcoholes de azúcar es que no favorecen la aparición de caries dentales, es por ello que son usados muy frecuentemente en gomas de mascar, dentífricos y otros productos de higiene dental. El  xilitol  conocido así, por su aparición en la corteza de abedul se conoce como el azúcar de abedul, se utiliza también con frecuencia en productos de cuidado dental.

En contrapartida, si se abusa de este tipo de sustituto del azúcar puede provocar trastornos intestinales: flatulencia, diarrea y nauseas, por lo cual no son aconsejables para personas que sufran de colitis ni colon irritable.

La fructosa  o azúcar de las frutas:

La fructosa ofrece dentro de todos los sustitutos del azúcar es el que aporta la mayor cantidad de calorías, se le considera un sustituto del azúcar, pero sí que afecta a los niveles de azúcar en sangre, en menor nivel que el azúcar,  por ello no se le considera un sustituto del azúcar adecuado para diabéticos, así como tampoco los productos elaborados y endulzados con fructuosa.

Por otro lado se han realizado estudios donde el consumo de la fructuosa en grandes cantidades tiene un impacto negativo sobre el metabolismo de los lípidos en sangre y en la tensión arterial. Al igual que el azúcar la fructuosa es muy poco adecuada para la salud  dental.

Los jugo de manzana o miel de agave, cuyo componentes principales son concentrados de fructuosa tienen los mismos efectos sobre la salud, que hemos mencionado anteriormente.

Dextrosa:

Dextrosa (glucosa o dextrosa) es un tipo de azúcar que se produce naturalmente, por ejemplo en la miel y varias frutas. El poder edulcorante se puede comparar con el azúcar de mesa, por lo que generalmente se usa para cocinar y hornear. Es una buena alternativa para las personas con intolerancia a la fructuosa. Sin embargo  no resulta beneficioso su utilización por los diabéticos, ya que tiene un alto índice glucémico.

 

Las interacciones entre medicamentos y alimentos pueden aparecer en diferentes casos. Pero eso no es siempre un problema.

He aquí un resumen de las interacciones conocidas.

Taninos y comprimidos de hierro

Existen muchas personas que consumen  sus pastillas contra la deficiencia de hierro con las comidas. Por lo tanto, “si usted bebe durante las comidas, té o el café, entonces estás pastillas no serán efectivas, ni mientras que se encuentre en el estómago como en cualquier otra parte del cuerpo", dice Gabriele Overwiening, un farmacéutico de Westfalia y el Representante de la Cámara Federal de Farmacia.

La razón es que los taninos en el té y  en el café metabolizan compuestos más grandes y estables con el hierro por lo  que nunca llegan a la circulación. Se recomienda  por lo tanto, el consumo de estas tabletas durante la noche en el momento en el que el estómago esté reposando

Los antibióticos y la leche

Este ha sido siempre un verdadero clásico. El consumo de antibióticos con leche, a pesar de que no pasa nada extremadamente grave,  en principio, un farmacéutico de Overwiening  explica: "Algunos antibióticos hacen que el calcio de la leche formen unas moléculas tan grandes y sólidas que no pueden ser absorbidos a través de la pared intestinal ", Es más  cuando la leche se toma con antibióticos, se está limitando su capacidad de acción.

En principio debemos tener en cuenta que no todos los antibióticos  tienen reacciones  tan sensibles con la leche, algunos incluso no les afecta. La recomendación para las personas que suelen tomar leche, es que conserven un tiempo entre el consumo del antibiótico y el consumo de leche, por lo menos  de media hora antes de consumir lácteos.

Medicamento para la osteoporosis y la leche

En principio la combinación de la leche y los agentes contra la osteoporosis, es el mismo que el antibiótico, sin embargo, el efecto  sí que puede acarrear más problemas. En las personas con osteoporosis significa  que tienen dificultades de absorber los ingredientes activos a través de la pared intestinal. Además, los fármacos a menudo  son sólo pequeñas cantidades que se componen de sustancias terapéuticamente eficaces. "Pero la pierde muy rápidamente, incluso con pequeñas cantidades de leche", dice el farmacéutico Overwiening.

Los antidepresivos y salami

Las personas que toman medicamentos para la depresión o la enfermedad de Parkinson deben tener cuidado con los alimentos que son ricos en tiramina. La tiramina es un producto de la degradación del aminoácido L-tirosina, se le reconoce propiedades vaso-activo.

Son productos que contienen especialmente proteínas  y que han sido productos de fermentaciones o alimentos que sufren procesos de maduración, como por ejemplo: ciertos tipos de quesos, el salami, el aguacate.

La tiramina  en condiciones normales afecta la presión arterial pero generalmente no es peligrosa. Sin embargo, muchos antidepresivos inhiben las enzimas que descomponen la tiramina. Entonces, la presión arterial puede aumentar de manera considerable, lo que puede poner en peligro la vida.

Antiácidos y el jugo de naranja

La mayoría de los pacientes con acidez estomacal o trastornos estomacales relacionados con el ácido, suelen renunciar de forma voluntaria al consumo de zumo  de naranja y otras frutas fuertes. Es decir, que a menudo se encuentran casi de inmediato que el ácido no es bueno para ellos, porque puede aparecer el dolor de estómago o acidez estomacal.

Justo cuando se consume algún antiácido, que en principio ayuda absorbiendo el ácido del estómago, por supuesto, es contraproducente   consumir este tipo de sustancias, ya que mantienen la acidez.

Anticoagulante y verduras de color verde

El consumo de grandes cantidades de la col rizada, el brócoli o las espinacas son un problema para aquellas personas que necesitan tomar un anticoagulante. No es sólo es peligroso el consumo del medicamente cercano a la hora de la comida sino a la cantidad consumida de verduras verdes.

La razón es debida a que la vitamina K, es necesaria para el proceso de coagulación en el cuerpo. Cuando la sangre es gruesa se asegura que el sangrado se detiene. El efecto anticoagulante que está relacionado directamente con la vitamina K, si una gran parte de ella es aportada y absorbida a través de la comida, el mecanismo de acción de los fármacos entonces puede sufrir alteraciones.

Debemos hacer el inciso que este proceso ocurre cuando se consumen en grandes cantidades. Las personas que tengan un consumo moderado de estos alimentos no deben tener miedo.

Medicamentos para la presión arterial y regaliz

La recomendación general de los farmacéuticos para aquellas personas que consuman medicamentos para el control de la tensión es que se abstengan del consumo de regaliz. La causa es que dentro de los componentes del regaliz tenemos: extracto de regaliz que es glicirricina, que tiene como componentes en cantidades sustanciales del incremento de la tensión arterial. La gente que consume medicamentos inmunosupresores, que tienen muchos efectos secundarios, se les recomienda no consumir regaliz.

Fumar:

Es evidente que todo el mundo ya sabemos que el fumar resulta perjudicial para la salud, pero si a esto le añadimos el consumo de ciertos medicamentos puede resultar muy problemático. Sobre todo en personas que son asmáticos ya que el efecto es básicamente el mismo, los bronquios se contraen, también es contraproducente el fumar con aquellas mujeres que están consumiendo las píldoras anticonceptivas.

Alcohol:

En principio todos aquellos medicamentos/fármacos que actúan centralmente son incompatibles con el alcohol. La eficacia de algunos fármacos podría verse influenciada, y esto es debido que esta combinación debe pasar por el hígado resultando un conflicto funcional, ya que el hígado no puede realizar dos cosas a la vez: la eliminación del alcohol y  la del medicamento. Esto también puede ocurrir cuando existe un alto consumo de alimentos con alto contenido de grasas.

En cualquier caso no es recomendable el consumo de alcohol con analgésicos, paracetamol, ya que puede provocar una insuficiencia hepática aguda.

Cafeína:

La cafeína: que puede ser aportadas por el café y  las bebidas de cola aportan taninos. Por lo general  la cafeína no representa un problema. Dado que la cafeína dilata los vasos sanguíneos, y que puede ayudar por ejemplo, a poner remedio para dolores de cabeza. Lo mismo se aplica a los pacientes con asma. La única necesidad de tener cuidado si ya están tomando un medicamento que contenga como ingrediente cafeína.

My-Pdiet

Personal Diet Consulting
Calle Bon Viatge, 42
08970 Sant Joan Despí
Barcelona - Spain
Tel: (+34) - 93.293.48.25
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Pago 100% seguro

Marcas de aceptación